Qué fue de las propuestas estrambóticas y los millones prometidos para reconstruir la catedral de Notre-Dame

Apenas se había asentado el polvo en la Catedral de Notre-Dame, después del terrible incendio de abril, cuando algunos de los arquitectos más destacados del mundo empezaron a presentar propuestas para volver a levantar la famosa aguja de este símbolo de París.

El arquitecto británico Norman Foster fue uno de los primeros en dar a conocer su visión, y propuso construir una cubierta de cristal abovedado «ligera y luminosa», que culminara con una aguja de cristal y una plataforma de observación. En su opinión, la reconstrucción debía dar lugar a una «obra de arte en torno a la luz… contemporánea y muy espiritual, que capturara el espíritu de seguridad del tiempo presente». Algunos compararon el concepto con su aclamada transformación del Reichstag en Berlín; otros pensaron que sería más apropiado para un centro de conferencias.