¿Qué hacer con Trump? He ahí el dilema que enfrentan muchos líderes mundiales

Todo iba muy bien.

La primera ministra del Reino Unido, Theresa May, acababa de despegar de Washington el viernes en la noche después de una primera reunión tensa pero exitosa con el presidente Donald Trump y había tomado un vuelo de diez horas a Ankara, Turquía, para su siguiente encuentro con el cada vez más autocrático presidente turco, Recep Tayyip Erdogan.


Sin embargo, para cuando aterrizó en Turquía, Trump había firmado la orden ejecutiva para detener la entrada a Estados Unidos de todos los refugiados sirios y la mayoría de los ciudadanos de siete países predominantemente musulmanes, incluyendo a personas con doble nacionalidad. May comenzaba a sentir el contragolpe.

Después de haber calificado la orden ejecutiva como un asunto de Estados Unidos, explotaron las críticas incluso entre los miembros de su partido en el parlamento. Un exdiplomático británico la acusó de adoptar una política de apaciguamiento, como la de Neville Chamberlain con Hitler. El lunes en la noche se reunieron manifestantes afuera de Downing Street, y más de 1,5 millones de firmas recolectadas en una solicitud por internet exigían que May cancelara su invitación a Trump para visitar a la Reina Isabel II.