¿Qué lugar ocupan los países más pobres en la cola para la vacuna contra la COVID-19?

    La noticia de que la farmacéutica estadounidense Pfizer y la empresa alemana de biotecnología BioNtech habían producido una vacuna que tenía un 90% de efectividad contra la COVID-19 fue lógicamente acogida con aplausos, a pesar de la cautela. Este miércoles, la compañía ha difundido nuevos datos que elevan la eficacia a un 95% tras la conclusión de estudios más completos que los de la semana pasada.

    Pfizer afirma que puede fabricar hasta 50 millones de dosis para finales de 2020 y hasta 1.300 millones de dosis en 2021. El deseo de que la vida regrese a la normalidad hará que la demanda de esas dosis sea altísima. Gobiernos de todo el mundo ya han empezado a anunciar a sus ciudadanos que recibirán una vacuna para Navidad. Pero, ¿cómo funcionará la distribución de este número limitado de dosis si la cantidad disponible solo será suficiente para vacunar a una séptima parte de la población mundial?

    Países de renta alta como Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Australia o la Unión Europea han reservado al menos 500 millones de dosis de la vacuna. Es posible que esta cantidad aumente hasta los 1.000 millones de dosis mediante acuerdos de compra anticipada, en los que los países pagan para reservar vacunas a un precio acordado en un intento de garantizarse el acceso prioritario.