domingo 26 de junio de 2022
Cursos de periodismo

Qué quiere Lousteau, el socio conflictivo de Larreta y la pieza que no encaja en la resurrección radical

Capricho del calendario o mueca del destino, Martin Lousteau eligió el 6 de diciembre de 2017 para firmar su ficha de afiliación a la UCR e infiltrarse con cara de joven promesa en un partido centenario, liderado por una dirigencia con un promedio de edad avanzado y la piel curtida por los fracasos en el gobierno. Cuatro años exactos después, su grupo de afinidad decidió partir el bloque radical en la Cámara de Diputados y llevar a lo más alto una pelea interna entre sectores que avanzan tan enfrentados como apurados hacia la próxima estación presidencial. Entre aquel 6 de diciembre y este, el contexto cambió en forma notoria: el radicalismo dejó de ser el furgón de cola en la aventura de Cambiemos, volvió a la oposición, entró en ebullición y proyectó a una nueva camada de dirigentes que compitió con éxito en las PASO y pretende discutir el liderazgo de la alianza antiperonista con el PRO de cara a 2023. Para Lousteau, sin embargo, la disyuntiva sigue siendo la misma: hay un viejo radicalismo que no entiende las demandas de la hora y sigue encaramado en los puestos de poder. Él los desprecia y ellos lo desprecian.

Al choque frontal del senador radical con el gobernador de Jujuy Gerardo Morales solo le faltaba que volara algún vaso. Egresado del Nacional Buenos Aires, esposo de Carla Peterson, ex funcionario de Felipe Solá, ex ministro de Economía de Cristina Fernández, ex columnista de Andy Kusnetzoff y bestseller de divulgación económica, Lousteau es un cuerpo extraño para la cúpula radical. Lo es en todos lados pero sobre todo en el Senado, el reino donde el gobernador jujeño pesa como nadie y concentra la mayor parte del poder a través de Luis Naidenoff. El senador formoseño es un apéndice de Morales: en eso coincide Lousteau con sus detractores más encarnizados.

eldiarioar.com  (www.eldiarioar.com)