¿Quién mató a Jorge Cafrune? El hombre que con una guitarra era «más peligroso que un ejército»

Jorge Cafrune había llegado uno días antes a Córdoba para testear el ambiente y prepararse para la vuelta al escenario de Cosquín . Desde el verano de 1972 que no cantaba en la Plaza Prospero Molina. Estaba prohibido en Radio Nacional de Córdoba: en la discoteca sus vinilos tenían rayas hechas con clavos para que nos los pudieran pasar. Formaba parte de las listas negras de artistas que tenía la dictadura. «Zamba de mi esperanza» y «El orejano», las canciones que lo habían transformado en un ídolo de masas, figuraban dentro de las canciones que no se podían cantar en el festival y el resto del país.

El control del repertorio y la persecución a los cantores había comenzado durante la presidencia de Isabel Perón en 1975, donde la Triple A, empieza a ejercer un poder siniestro. A partir del golpe militar del 24 de marzo de 1976 la aplicación de la censura a cantores y temas se cumple a rajatabla. La cabina de sonido estaba custodiada por un soldado: oficial, suboficial o conscripto. Durante la edición de Cosquín de 1977 el grupo cordobés Los Rundunes interpretó sin previo aviso «Canción con todos» de César Isella y Armando Tejada Gómez.


El control del repertorio y la persecución a los cantores había comenzado durante la presidencia de Isabel Perón en 1975, donde la Triple A, empieza a ejercer un poder siniestro. A partir del golpe militar del 24 de marzo de 1976 la aplicación de la censura a cantores y temas se cumple a rajatabla. La cabina de sonido estaba custodiada por un soldado: oficial, suboficial o conscripto. Durante la edición de Cosquín de 1977 el grupo cordobés Los Rundunes interpretó sin previo aviso «Canción con todos» de César Isella y Armando Tejada Gómez.