Radioterapia con protones: las idas y vueltas de un proyecto contra el cáncer que quedó en medio de la grieta

Hace un año, en la última entrevista que dio antes de morir, el ex canciller Dante Caputo generó cierto revuelo grietero al afirmar que desde hacía un par de años estaba varado en Bélgica un moderno equipo de “protonterapia” (para combatir el cáncer mediante radioterapia con protones), cuya compra había iniciado la gestión de Cristina Kirchner. Atribuyó la demora a la inoperancia en materia de salud de parte del gobierno de Mauricio Macri.

Por estos días circula (y se anunciará esta semana, en el Primer Workshop Argentino de Protonterapia), que por fin se iniciará la construcción del establecimiento de salud que albergará este equipo, de modo que pueda funcionar para fines de 2021. Aunque suena bien, Clarín pudo averiguar varios detalles que explican el ritmo parsimonioso del proyecto y los desafíos para que se concrete más allá de un eventual cambio de Gobierno; todas discusiones vinculadas a qué modelo de equipo traer al país («acorde al bolsillo y las necesidades locales», dicen fuentes del Gobierno) y cómo será la puja con las obras sociales y prepagas.