Rating: Por qué la televisión abierta se va quedando cada vez más sola

Como una pelota de playa agujereada, año tras año, la audiencia de la TV abierta local se desinfla un poco más. Las mediciones de rating indican que el promedio anual de encendido de los cinco principales canales de aire en la Argentina disminuyó 13 puntos entre 2004 y 2016. O sea que esa cifra -la suma del rating promedio de las emisoras- se achicó a razón de un punto de rating por año. O quizá lo alarmante de la merma puede visualizarse mejor con un ejemplo concreto: en 2004, el estreno de una nueva temporada de un programa de éxito como Los Roldán midió 36 puntos. Hace unas semanas, los primeros capítulos de ADDA Amar después de amar y Quiero vivir a tu lado, apuestas fuertes de Telefé y El Trece, respectivamente, no llegaron a los 12 puntos. Más aún, en 2016, la tira brasileña Moisés y los diez mandamientos se quedó con el título del ciclo más visto del año con sólo 17,3 puntos de rating promedio.

Pero la fuga de televidentes de la TV abierta no quiere decir que la gente hoy vea menos televisión. En términos porcentuales, esos 13 puntos de rating perdidos en estos últimos doce años significan un 33 por ciento de televidentes menos viendo canales de aire y un aumento similar en la cantidad de personas que consumen televisión en otras plataformas, llámese TV por cable, satelital, on demand (OTT) o TV por Internet. El primer territorio de fuga de esos televidentes fue hacia la TV paga (por cable o satelital) que hace años era elegido por un porcentaje menor de televidentes que los que elegían la TV abierta. Actualmente la supera en audiencia.