Reelecciones para todos: el plan que rompe la grieta y une a macristas con los K en la Provincia

    El guiño llegó, días atrás, desde lo más alto del poder. En un acto en Avellaneda, el último martes, Alberto Fernández dijo en público lo que muchos intendentes bonaerenses le reclamaban puertas adentro. El Presidente se manifestó a favor de que los jefes comunales puedan seguir en sus cargos, pese a que una ley provincial dejaría fuera de juego a la mayoría de ellos: más de 90 sobre 135 no podrían presentarse en 2023.

    Después de recordar cómo «Néstor (Kirchner)» le había enseñado «la importancia de tener buenos intendentes», Fernández justificó: «Cuando un intendente es (elegido) dos o tres veces, es porque los vecinos lo votan y quieren que siga siendo intendente. Y nosotros no podemos ir en contra de la voluntad popular». Un argumento repetido pero cuestionable: con esa lógica, miles de cargos deberían ser vitalicios y la historia demuestra los problemas que acarrea ese vicio.

    Pero en paralelo a ese debate, lo que hizo el Presidente fue levantar una discusión que se daba básicamente privado y en círculos acotados. Y blanqueó un reclamo que, como pocos, saltea la grieta: más allá de los antecedentes y los discursos, el grueso de los jefes comunales está de acuerdo con la prórroga.