19.4 C
Buenos Aires
sábado 28 de noviembre de 2020
Cursos de periodismo

¿Reformar la democracia de Estados Unidos?

Si Dios creó la guerra para que los estadounidenses aprendieran geografía, como escribió Mark Twain en Guía para viajeros inocentes (The Innocent Abroad) en 1869, es posible que los últimos años hayan servido para que los estadounidenses aprendieran sobre la democracia. Y los próximos podrían tener una nueva lección en la tienda: diseño democrático.

Como saben los lectores de esta columna, la democracia estadounidense tiene algunas imperfecciones incorporadas. Los modelos presidenciales son inusualmente propensos a la inestabilidad y los abusos de poder. Eso también sucede con los países que tienen nombramientos judiciales vitalicios.

Los sistemas electorales de mayoría simple tienden a crear sistemas bipartidistas que son más polarizados, disfuncionales y vulnerables ante la toma del poder por parte de los extremistas que los sistemas multipartidistas generados por la representación proporcional. Y los sistemas mayoritarios, que le otorgan a un solo partido el control de ramas enteras del gobierno, “no son recomendables para los países con profundas divisiones étnicas, regionales, religiosas o emocionales y polarizantes”, como escribió el politólogo Larry Diamond en su libro de 1999 sobre la consolidación democrática.

nytimes.com  (www.nytimes.com)