viernes 14 de diciembre

Respuestas para confrontar a los antiderechos

El tratamiento del proyecto legislativo para mejorar la ESI genera nuevas discusiones sociales. “Desde el rechazo a la ley de aborto los grupos antiderechos se envalentonaron”, reconoce Leandro Cahn. Por eso comparte esta lista de explicaciones científicas y políticas para dar debate en ascensores, aulas o asados ante argumentos falaces. Y defender una de las normas más coherentes y necesarias de nuestra época.

La “seño”, en un grado solo de señoritas, explica qué es la menstruación. Las chicas prestan atención, preguntan, se interesan. Estamos en 1984, y en muchas escuelas primarias se exhibe la “película educativa sobre la menstruación”. A mi escuela primaria, algunos años después, vinieron de una empresa de toallitas femeninas a explicarles a las chicas cómo y cuándo se usaban. Los varones nos fuimos a jugar al fútbol. Mirá si nos íbamos a quedar a entender algo que solo les pasa a ellas.


Históricamente, las temáticas referidas a la sexualidad se consideraron propias de los aprendizajes de la pubertad o la adolescencia, porque el concepto de sexualidad estaba fuertemente unido al de genitalidad. Desde esta mirada reduccionista, la educación sexual en la escuela (cuando la había) priorizaba temas como los cambios corporales en la pubertad, y la anatomía y fisiología de la reproducción humana, y se ofrecía en el marco de la materia “biología”. La expresión de sentimientos y de afectos, la promoción de valores relacionados con el amor y la amistad, o la reflexión sobre roles atribuidos a mujeres y a varones no formaban parte de los contenidos vinculados a la educación sexual. Ni hablar de violencia de género, diversidad sexual o identidades no binarias. Desde aquella experiencia en mi escuela primaria hasta hoy, muchas cosas han mutado.

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