Rocca inocente: por qué el Gobierno decidió bancar al CEO de Techint

Se necesitan mutuamente. O, más bien, uno necesito un poco más del otro. El acuerdo es tácito pero existe y se ve en la gestualidad. Recién desembarcado de su viaje por México, el CEO de Techint, Paolo Rocca, participó del Foro Pro Pyme, que año a año organiza el holding del acero, en el mismo panel que el ministro de Producción y Trabajo, Dante Sica. Hacía pocas horas el fiscal de la causa de los Cuadernos K, Carlos Stornelli, había realizado el pedido de prisión preventiva para el italiano. Poco le importó al empresario y siguió moviéndose como antes de los hechos que se le imputan: reuniones con políticos, interés en la cuestión internacional y perfil alto para salir del laberinto judicial por arriba. Tampoco le importa demasiado a Cambiemos qué es lo que ocurra con la situación judicial: están convencidos de que el hecho se resolverá positivamente a favor de Techint.

¿De dónde sacó el Gobierno el convencimiento para encarar una renovada relación con Rocca? Luego de la imputación de la mano derecha del CEO, Luis Betnaza, Techint empezó a utilizar otros interlocutores que le hicieron llegar a la Casa Rosada la teoría del holding y la explicación técnica del caso. “Confiemos y veamos”, contestó Mauricio Macri ante la serie de razones que incluye una central: en Techint aseguran que no pagaron coimas, sino que el dinero entregado fue la única forma de sacar a la gente de Sidor en Venezuela. “Si tuviéramos que hacerlo de nuevo, lo haríamos”, le habría contado una alta fuente de la acerífera a un empresario del rubro. Los abogados de la empresa argumentan que Betnaza confesó la situación de manera voluntaria en una testimonial. Es decir, no estaba obligado a detallar cosas que sí contó. Ergo, observan que hubo una colaboración con información.