Rolling Stone cumple 50 años: cómo fue hacer el primer número

En 1967, Jann Wenner y un pequeño grupo de creyentes del rock & roll se juntaron en un loft en San Francisco con grandes ideas y poco dinero para crear ‘Rolling Stone’

A principios de 1967, una joven empleada de un estudio de abogados llamada Angie Kucherenko regresó a su departamento en el barrio de Haight-Ashbury en San Francisco y encontró al novio de su roommate, un joven de 21 años que había abandonado la Universidad de Berkeley llamado Jann Wenner, despatarrado en el sofá y rasgando una guitarra acústica. Tenía una gran idea que no veía la hora de compartir. «Se sentó más erguido, puso la guitarra a un costado y dijo: ‘Quiero empezar una revista de rock & roll'», recuerda Kucherenko. «Yo le dije: ‘¿Rock & roll? ¿Eso no es una moda pasajera?’.»


No para Wenner. Para él, los Beatles, Bob Dylan, los Rolling Stones y bandas locales como los Grateful Dead eran figuras culturales enormemente importantes, que merecían un medio que se las tomara en serio. «No había nada que se llamara periodismo de rock como profesión», dice Wenner. «Si agarrabas la Billboard, podías tener cierta idea de la industria de la música, pero no iba a ser parte de tus lecturas regulares si te interesaba el rock & roll.»