Se acabó el salir de fiesta: el nuevo problema de disciplina de los futbolistas se llama Fortnite

Mesut Özil lleva desde el pasado mes de octubre sin vestir la camiseta del Arsenal, el club que le paga su generoso salario, en un partido oficial. El motivo oficial es común a muchos otros futbolistas: está lesionado. Pero el juicio moral que le rodea no lo es tanto. El pasado fin de semana el Daily Star, diario sensacionalista londinense, le acusaba de un extraño vicio: utilizar su baja para pasar horas y horas jugando al Fortnite.

Es el nuevo problema de disciplina entre los atletas profesionales.


Lesión agravada. Al parecer, Özil dedica una media de cinco horas al día al juego, abrumadoramente popular en todo el mundo. Bild, el periódico alemán de mayor tirada y menor reparo deontológico, utilizó la historia del Daily Star para cargar aún más las tintas: según un “experto médico”, el vicio de Özil podría afectar negativamente a su recuperación.