Siete años en una embajada: el extraño aislamiento de Julian Assange

La imagen de Julian Assange, barbudo y demacrado, resistiéndose al arresto mientras los oficiales de la policía de Londres lo arrastraban por la calle, fue el espectáculo que marcó el final de siete años de confusión dentro de la Embajada de Ecuador, donde vivía con su gato en una pequeña habitación. Durante su permanencia en la sede diplomática ecuatoriana se proclamó como el más famoso refugiado político.

Desde hace mucho tiempo, Assange, de 47 años, se ha convertido en un símbolo de las operaciones para revelar secretos. El grupo de internet que fundó, WikiLeaks, publicó comunicaciones clasificadas del gobierno estadounidense, así como correos electrónicos pirateados por la inteligencia rusa que estaban destinados a afectar la candidatura presidencial de Hillary Clinton.