martes 11 de diciembre

Sin noticias del periodismo argentino en el nuevo contexto de la convergencia digital

El periodismo es la profesión encargada de comentar los problemas sociales en general. Para informar, en teoría, los periodistas investigan, acuden a fuentes, revisan documentos. En casos excepcionales producen información que no estaba en ningún lado. Averiguan, hablan de y con los políticos, los sindicalistas, los funcionarios, los maestros, a veces de los ciudadanos. El asunto es cuando hablan de los periodistas, ¿de dónde sacan la información?

En los últimos tiempos, la crisis de algunos medios puso en la discusión pública la precariedad de la profesión. Ahí aparece la solidaridad políticamente correcta de los que están frente a un micrófono, generalmente los más conocidos, que en el mejor de los casos dan voz a otros, menos conocidos que denuncian empleo mal pago, contratación informal, empresarios inescrupulosos, falta de paritarias. Lo que las audiencias no terminan de entender es qué tendrían de excepcionalidad esas condiciones que denuncian pero que son la regla del mercado laboral argentino. Paradójicamente, la profesión dedicada a informar tiene muy poca información de sí misma, más allá de los testimonios personales y los particulares reclamos de un perjudicado o un grupo en crisis.


No existen datos sistemáticos y confiables de cuántos periodistas hay, dónde trabajan, cuánto ganan. Ni siquiera hay consenso acerca de qué es ser periodista en la Argentina al punto que en esa etiqueta se engloban comentaristas con contratos millonarios a cuentapropistas que publican una nota de vez en vez o productores publicitarios de espacios en medios. En los últimos meses circula la cifra de 2500 puestos perdidos entre los periodistas desde 2016. Los datos que SIPREBA calcula surgen de información que le acercan delegados y trabajadores, y publican un detalle para 2016 que desagrega la mitad de la cifra en 359 despidos, 517 retiros voluntarios y 409 cesantías por cierre de medios. En estos encuadres engloban situaciones diversas como el retiro voluntario o jubilaciones de empleados. Sin embargo, la situación del colaborador que facturaba notas eventuales en un medio que cerró no es la misma que el empleado de la TV Pública que se acoge al beneficio de una jubilación anticipada basada en sueldos que en promedio rondan en los $85.000, dato que menciona Pablo Sirvén citando fuentes del sistema de medios públicos.

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