Télam hoy: oficialismo y tierra arrasada

A días de cumplirse un año de la finalización de uno de los conflictos sindicales más prolongados de los últimos tiempos, la agencia estatal de noticias Télam es tierra arrasada. Empleados que auto-gestionan su jornada laboral, teléfonos cortados, jefes de sección ausentes, directivos que no visitan la redacción desde 2018 y áreas paralizadas completan el estado de situación crítico de un emblema del periodismo argentino, que hoy funciona a pulmotor.

La gestión de Hernán Lombardi en la agencia Télam será recordada por el malogrado despido de 354 trabajadores a mediados de 2018, pero también por una larga lista de proyectos y áreas que paulatinamente fueron desmanteladas. El recuento de los daños incluye el cierre de la histórica área de publicidad y las secciones de tecnología; derechos humanos; historietas e ilustraciones. También se discontinuó el servicio de radio; el “reporte nacional” -un servicio con noticias nacionales para los diarios provinciales- y el suplemento literario. Otro hito fue la desarticulación o cierre de numerosas corresponsalías y la sección interior, que coordinaba el trabajo entre la sede central de Buenos Aires y las provinciales. Los trabajadores, por su parte, se quedaron sin médico de planta, sin comedor y más recientemente (e insólito para una redacción de noticias) sin teléfono. Además, el recorte en áreas administrativas, hizo que muchas tareas vinculadas a la gestión de los recursos humanos recaigan sobre jefes periodísticos de sección.