Tensión en cuevas de la City porteña por allanamientos. Era por el “Indio”

En Lavalle al 400, entre San Martín y Reconquista, se vivieron ayer momentos de zozobra. La zona, plagada de financieras y casas de cambio (no siempre ligadas a la mayor legalidad e institucionalidad posible), vio cómo ayer a las 9.30 de la mañana, en pleno horario financiero de uso de las «oficinas» de la cuadra, se inundaba de más de 50 agentes de la Policía Federal. La situación generó una primera estampida del «público» del lugar, que circulaba en búsqueda de su «cueva» favorita para la transacción del día. «Volvieron los días de Moreno», protestaba alguno al ver el desembarco de los efectivos en búsqueda de alguna oficina contravencional de cambio de divisas y que le traía los recuerdos, ya algo dispersos, de las últimas razias que se vivían en ese campo financiero y que eran comandadas personalmente por el exsecretario de Comercio Exterior en los últimos tiempos del kirchnerismo.

Más pánico se vivió cuando se confirmó que los efectivos se concentrarían en el austero (en su entrada) edificio de Lavalle 421, donde varias de estas casas especializadas, pero no siempre con la mayor legalidad posible en comprar y vender divisas, operan con habitualidad, y que desde hace ya casi un año y medio trabajan con la tranquilidad que les da, pese al retraso, la estabilidad cambiaria macrista. Precisamente era la situación de adormecimiento que se vive desde enero a partir de la falta de demandantes serios de dólares norteamericanos lo que más asombraba a los parroquianos de Lavalle al 400. Sin corridas cambiarias ni un Banco Central acomplejado por el alza de la divisa al ritmo de los cantos de los arbolitos (producto escasísimo en estos tiempos), poco se comprendía en cuanto a la presencia de tantos agentes de la seguridad federal.