lunes 17 de diciembre

Thomas Friedman.”Cuanto más rápido se pone el mundo, más importa lo que es viejo y lento”

Thomas Friedman espera en el hotel Four Seasons, en Posadas y Cerrito, pero ya le avisaron que es un día difícil para venir al centro. En Diputados se está discutiendo el presupuesto 2019 y la calle está repleta. Cuando logro llegar, Friedman se muestra comprensivo y no me deja pedir disculpas: es un hombre formal pero alegre y, a diferencia de muchos anglosajones, la costumbre argentina de saludarnos con un beso en la mejilla le produce más simpatía que desconcierto. Le interesa entender lo que sucede a unas cuadras; incluso, comenta, quizás escriba algo para su columna en The New York Times. “Las noticias en Estados Unidos son todas Trump-Trump-Trump ahora -dice con un gesto de agotamiento-. Quiero aprovechar para saber qué pasa en otros lugares, hablar de otra cosa”.

No es de extrañar: en algún sentido, Friedman (St. Louis Park, Minnesota, 1953) ha hecho de su curiosidad una carrera. A los treinta años ganó su primer Pulitzer en la categoría de periodismo internacional por la cobertura de la invasión israelí en Beirut, premio que volvería a ganar cinco años más tarde por su trabajo sobre la primera intifada palestina. En 1992 se convirtió en el corresponsal en la Casa Blanca de The New York Times; lentamente se iría corriendo al lugar de comentarista económico y analista internacional, lo que en 2002 le valdría un tercer Pulitzer, esta vez en la categoría de comentario. Difícilmente un periodista tan notorio podría estar exento de críticos: sus posturas sobre Israel, demasiado favorables para algunos y demasiado moderadas para otros, le han valido muchas discusiones a lo largo de su carrera, al igual que un apoyo inicial a Putin que sugería una columna de 2001. En los últimos años, Friedman se ha dedicado a utilizar su experiencia y conocimiento de las relaciones globales para pensar lo que llama “la era de la aceleración tecnológica”. De eso se trata su último libro, Gracias por llegar tarde. Cómo la tecnología, la globalización y el cambio climático van a transformar el mundo los próximos años (Paidós), cuyo lanzamiento es la causa de su visita a Buenos Aires.


Dejar un comentario