«Todos los indicadores están en rojo»: la desoladora conclusión del balance anual de Reporteros Sin Fronteras

2018, este año moribundo con tantas noticias importantes, se ha escrito con ríos de tinta pero, también, con mucha sangre de periodista. 80 informadores han sido asesinados, 348 están encarcelados, 60 secuestrados y tres más desaparecidos sólo por ejercer su oficio. Lo confirma el balance anual de Reporteros Sin Fronteras( RSF), que hoy ha visto la luz.

Como deja claro el informe de RSF, en este 2018 se ha visto una «violencia inédita» contra la prensa en el mundo, ha habido un «claro aumento» de actos violentos con los periodistas como diana, ha quedado clara la «inconmensurable determinación de los enemigos de la libertad de prensa» por silenciar al que molesta. Absolutamente todos los indicadores estudiados por esta asociación han empeorado en el último año. Todos están «en rojo».


Este aumento tan «preocupante» se ve ya, directamente, en el dato más crudo: el de las muertes. Este año se ha cosechado un 8% más de asesinatos, con 63 periodistas profesionales, 13 periodistas ciudadanos y cuatro colaboradores de medios de comunicación. El 61% de ellos fueron atacados de forma deliberada y otro 39% fue asesinado o agredido cuando ejercía su labor. El 96%, además, son varones. En la última década, 702 informadores profesionales han perdido la vida.

«Los actos violentos contra los periodistas alcanzan un nivel inédito este año: todos los indicadores están en rojo», señala Christophe Deloire, secretario general de Reporteros Sin Fronteras, en una nota difundida por la ONG. «El odio a los periodistas manifestado –e incluso reivindicado– por líderes políticos, religiosos y hombres de negocios sin escrúpulos, tiene consecuencias dramáticas y se traduce en un aumento muy preocupante de las violaciones de los derechos de los periodistas. Estos sentimientos de odio, multiplicados a través de las redes sociales –que tienen gran responsabilidad en estos hechos–, su usan para legitimar las agresiones y debilitan, poco a poco, cada día, el periodismo y, con él, la democracia», añade.