«Todos mentimos, a todas horas y a todo el mundo… menos a Google»: las perturbadoras conclusiones del experto en análisis de datos Seth Stephens-Davidowitz

«Todo el mundo miente. Las personas mienten sobre cuántas copas bebieron antes de volver a casa. Mienten sobre la frecuencia con que van al gimnasio, el precio de sus zapatos nuevos, el haber leído tal libro. Dicen que están enfermas cuando están sanas. Dicen que llamarán cuando no lo harán. Dicen que el problema no es el otro cuando si lo es. Dicen que te quieren cuando no es así. Dicen que son felices cuando están deprimidas. Dicen que les gustan las mujeres cuando en realidad les gustan los hombres».

«Las personas mienten a sus amigos. Mienten a sus jefes. Mienten a los niños. Mienten a sus padres. Mienten a sus médicos. Mienten a los maridos. Mienten a las esposas. Se mienten a sí mismas. Y sin sombra de duda mienten en las encuestas».


Así arranca uno de los capítulos de «Todo el mundo miente», el fascinante y perturbador libro que tras cuatro años de investigación ha escrito Seth Stephens-Davidowitz.