miércoles 20 de febrero

Todos somos raros: científicos de Yale confirman que la persona normal solo existe en la estadística

Si eres adicto al ajedrez y te apasiona la teoría de cuerdas, esa que dice que el espacio-tiempo tiene hasta once dimensiones; si vives permanentemente enganchado al ordenador, es más fácil encontrarte en Internet que en ningún otro lugar; si no haces lo mismo que los demás, es posible que te hayas sentido un bicho raro alguna vez. O que alguien te haya hecho sentir así. Sin embargo, por mucho que haya quien te identifique con las ratas de biblioteca o quien te defina como nerd, geek, friki u adjetivos que se podrían aplicar a los personajes de la serie Big Bang Theory, no tienes nada de raro. Todos tenemos rasgos que nos hacen diferentes. Es más, según un nuevo estudio de la Universidad de Yale (EE UU), nadie es normal.

La idea de la normalidad, señala Francisco Estupiñá, profesor de Psicología de la Universidad Complutense de Madrid, es relevante en el sentido estadístico para los manuales diagnósticos del ámbito de la salud mental como el DSM, la Biblia de la Asociación Americana de Psiquiatría: “Lo normal, estadísticamente hablando, es lo frecuente”. Por ejemplo, entre ser diestro o zurdo, lo habitual es lo primero (como contamos en BuenaVida, solo entre un 10% y un 17% de la población es zurda). La cuestión, continúa este experto, “está en el uso de este concepto en el lenguaje común”.


El apelativo “normal” suele dar problemas debido a ser producto de la mezcla de dos sentidos distintos, el científico y el común, indica Cristian Saborido, profesor del departamento de Lógica, Historia y Filosofía de la Ciencia de la UNED, quien explica que “el segundo tiene que ver con los ideales que tenemos sobre lo perfecto”.