13.9 C
Buenos Aires
viernes 30 de julio de 2021
Cursos de periodismo

Trabajar cuatro días y descansar tres: cómo y dónde se ensaya la nueva semana laboral

A comienzos de año, el presidente español Pedro Sánchez anunció un ambicioso plan para establecer la semana laboral de cuatro días y destinar 50 millones de euros a empresas en su adaptación a este nuevo modelo. Pero la euforia inicial está disipándose frente a los cuestionamientos de actores que son clave para su implementación. La ministra de Trabajo Yolanda Díaz, por ejemplo, tildó al plan de “rígido” y propuso que el diseño de la semana laboral tuviera una mirada bidireccional: flexible tanto para el trabajador como el empresario. El Ministerio de Industria, por otro lado, está presionando para que el programa esté atado a los presupuestos generales del Estado, lo que atrasaría su implementación. Desde el partido Más País, que es el principal impulsor del proyecto, se insiste en que esta innovación contribuiría a aumentar la productividad, reduciría el ausentismo e impulsaría el bienestar de la población.

Hasta ahora, en el mundo este tipo de cambios se ha aplicado más al nivel de las empresas que como políticas de gobierno. Más allá de que esta decisión sea o no impulsada por los Estados, la discusión por una semana laboral de cuatro días ya está movilizando a algunas empresas a cuestionar su modelo productivo. Telefónica España, por ejemplo, prometió que va a probar la semana laboral de 32 horas en el último trimestre de 2021. En Nueva Zelanda, la multinacional Unilever decidió instaurarla durante todo el año y si logra buenos resultados, extenderá el sistema a los más de 150.000 empleados de la compañía a nivel mundial. Microsoft Japón, por otra parte, ya puso en práctica el modelo y logró, en paralelo, un aumento de la productividad del 40 % y una reducción del consumo eléctrico de un 23 %.

infobae.com  (www.infobae.com)