domingo 20 de enero

“Trabajar en Facebook es como una secta”: sonríe o tu compañero te delata

En una abarrotada sala, durante una asamblea con toda la compañía, una joven empleada de Facebook decidió que Sheryl Sandberg, mano derecha de Mark Zuckerberg y la segunda persona con más poder de la empresa, iba a escucharla.

“Tenía mis dudas sobre si debía hablar, Sheryl, porque la presión sobre nosotros para actuar como si todo fuera bien y que amamos trabajar aquí es tan fuerte que duele”. No fue la única en sugerir que el clima de la empresa era agobiante.


Facebook había organizado esta multitudinaria reunión como un gesto con sus empleados tras conocerse que Joel Kaplan, el jefe de políticas de la compañía, había asistido a la audiencia del juez Brett Kavanaugh ante el Senado de los EEUU, que había sido acusado de abusar de Christine Ford en su juventud. Esto no sentó nada bien a sus empleados y empleadas, y así lo demostraron en esta asamblea.

La empleada anónima terminó su alegato asegurando que “no debería existir esta presión por pretender que te gusta algo cuando no te sientes de esa manera”. La sala casi al completo aplaudió sus comentarios, según han asegurado múltiples empleados de Facebook que asistieron a la misma y que hablaron recientemente con CNBC.