Tras el fiasco de la reforma de salud, los republicanos se preguntan cómo seguir

Durante ocho años, el Partido Republicano nunca tuvo problemas en decirle no al gobierno del demócrata Barack Obama, pero ahora le está costando muchas dificultades lograr darle un sí a la primera etapa de la era Trump.

El absoluto fracaso del proyecto de ley para reemplazar el seguro de salud que dejó Obama, mejor conocido como Obamacare, dejó en evidencia que los republicanos se encuentran divididos en diversos grupos: los alborotadores apasionados, por un lado, los conservadores de la vieja guardia, por otro, y los moderados, aquellos que provienen de distritos de tendencia demócrata. A pesar del monopolio del poder que tienen en Washington, los republicanos se encuentran enfrentados entre ellos y pujan todavía por encontrar una forma de gobernar.