sábado 28 de mayo de 2022
Cursos de periodismo

Tras la pandemia, el COVID-19 prolongado podría desencadenar una ola de problemas de salud

Poco a poco, los investigadores están revelando el verdadero rostro del COVID-19 prolongado o “long covid”, y no es uno precisamente alegre. En dos años de pandemia, millones de personas han sobrevivido a la infección pero han experimentado síntomas debilitantes que persisten durante meses. Si bien el SARS-CoV-2 es un patógeno respiratorio, la investigación muestra que puede desencadenar desórdenes en otros órganos y sistemas del cuerpo. El COVID-19 prolongado no es ni una fantasía ni un paseo por un campo florido.

Nadie conoce con certeza su magnitud. Un análisis de 57 estudios en todo el mundo compuesto de 250,351 personas, y publicado en el Journal of the American Medical Association en octubre, mostró que los sobrevivientes de COVID-19 sufrieron dificultades tanto a corto como a largo plazo. A seis meses del diagnóstico inicial o el alta hospitalaria, más de la mitad —54%— seguía luchando con al menos un síntoma. La Academia Estadounidense de Medicina y Rehabilitación Física tiene un modelo basado en la suposición de que 30% de las 77 millones de personas en Estados Unidos que sobrevivieron al COVID-19 han tenido algún tipo de secuela posaguda de la infección por SARS-CoV-2 (PASC, por su sigla en inglés). Incluso si el total fuera solo de 10%, seguiríamos hablando de 7.7 millones de personas.

washingtonpost.com  (www.washingtonpost.com)