Treinta años después de la caída del comunismo, Europa del Este está dividida sobre los beneficios de la democracia

Treinta años después de la caída del muro, pocos en Europa del Este lamentan los monumentales cambios políticos, sociales y económicos que se precipitaron con la caída del comunismo. Pero al mismo tiempo, tampoco son muchos los que están satisfechos con la situación actual regida por sistemas parlamentarios. A la mayoría les preocupa el futuro.

Una encuesta del Pew Research Center realizada en 17 países del antiguo bloque soviético, entre ellos 14 que en la actualidad integran la Unión Europea, constata que si bien la mayoría de personas del este y del centro de Europa apoyan la democracia parlamentaria y una economía de libre mercado, este apoyo dista mucho de ser unánime.