16.3 C
Buenos Aires
martes 11 de mayo de 2021
Cursos de periodismo

Trump y el Partido Republicano van a la guerra

“Donald Trump canta solo, a capela”. Una de las últimas crónicas de este periódico en la campaña presidencial de 2016, dos días antes de la cita con las urnas, llevaba este título porque, a diferencia de Hillary Clinton, arropada por todos los primeros espadas demócratas, el magnate neoyorquino había terminado el largo año electoral aislado por los popes del Grand Old Party, como se conoce al Partido Republicano. Ni los expresidentes Bush, padre e hijo, ni excandidatos como Mitt Romney o John McCain le acompañaron en los mítines. El entonces presidente de la Cámara de Representantes, la estrella republicana Paul Ryan, explícitamente anunció que no estaba dispuesto a compartir escenario después de los escándalos de aquellos meses. Trump había irrumpido en las primarias como un agente de caos, heterodoxo y antisistema, azote de la cúpula de su propia formación, el Partido Republicano. Cuando, contra pronóstico, ganó la Casa Blanca, todos cerraron filas en torno a su hombre.

La política es veloz, pragmática, implacable. Hoy, Donald Trump, derrotado en las elecciones, vuelve a cantar a capela, en guerra contra su propio partido. En el Senado, una alianza —extraña en estos tiempos— entre demócratas y republicanos tumbó el viernes el veto del mandatario a la ley de Defensa, en su momento aprobado también por ambos partidos. Se trata de la primera vez que el Capitolio revierte un veto del mandatario. Y la demanda de Trump de aumentar los cheques de estímulo por la covid de 600 a 2.000 dólares (de 490 a 1.600 euros), medida estrella del segundo gran rescate económico recién activado, es rechazada por la mayor parte de republicanos. El grueso de estos, después de semanas de connivencia con el líder, se ha distanciado ya de sus infundadas acusaciones de fraude electoral y ha reconocido al demócrata Joe Biden como presidente electo.

elpais.com  (elpais.com)