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domingo 20 de junio de 2021
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Tu epitafio en Comic Sans

Es poco probable que Facebook acompañe a la humanidad eternamente, sobre todo teniendo en cuenta que los adolescentes actuales han migrado hacia otras redes sociales al contemplar a la criatura de Mark Zuckerberg como un terreno habitado por puretas y seres similares con verdaderas dificultades para asimilar conceptos tan sencillos y cotidianos como crush y cringe o verbos tan prácticos como grindear y shippear. Pero lo cierto es que, en teoría, la naturaleza del mundo virtual es terroríficamente perenne, siempre que a nadie le dé por tirar del enchufe general. Por el contrario, todos los usuarios que habitan Facebook son, en la práctica, criaturas con fecha de caducidad como consecuencia de su tendencia a estar compuestas por material biodegradable. Lo más inquietante de todo esto es el panorama que se dibujará en un futuro cercano, en la época en que la inmortalidad de lo digital y la caducidad de lo orgánico convivan sobre el mismo terreno de juego. Porque si Facebook sigue existiendo dentro de cuarenta años, entre sus perfiles militará más gente muerta que viva.

A la altura de 2013 se calculaba que existían entre veinte y treinta millones de usuarios de Facebook que habían ascendido a jardineras de malvas, una cifra que evidentemente habrá ido aumentando durante años posteriores. Randall Munroe, extrabajador de la NASA y autor del brillante webcomic xkcd, decidió echar cuentas para acotar el momento aproximado en el que Facebook acogería a más usuarios fenecidos que vivos entre sus filas. Presuponiendo que la fama de la red social sufriría un declive pronunciado tras tocar techo, Munroe estableció que 2065 sería el año en el que los muertos de Facebook superarían a aquellos usuarios que todavía coleaban, una fecha que etiquetaba con guasa como el inicio del «Facebook of the dead».

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