lunes 24 de septiembre

Umami: ¿cómo el “adictivo” quinto sabor (que no es dulce, salado, ácido ni amargo) se convirtió en un negocio millonario?

Comensales en unos 130 países sazonan su comida con algo muy parecido a la sal, pero que sabe muy distinto.

Ponen en la mesa unos cristales blancos que se ven como el cloruro de sodio (NaCl), pero tienen un nombre tal vez más complicado: glutamato monosódico (C5H8NO4Na).


Este condimento es la versión en sazonador del umami, el quinto tipo de sabor que perciben los humanos además del dulce, salado, ácido y amargo.

El umami es ese gusto placentero presente en sardinas, algas, champiñones, quesos, tomates, salsa de soya, la leche materna humana, y se añade en platos como los de la comida china.

Es un sabor terroso que es más probable asociarlo con la carne que con una fruta.

Si agregas un condimento de umami a una sopa, por ejemplo, su sabor será más grueso, más sustancial.

Ajinomoto, una empresa japonesa creada en 1909, fue la que captó ese sabor y lo extendió por el mundo.

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