viernes 16 de noviembre

Un caso de discriminación dirime qué pesa más en Suecia: la igualdad o el respeto religioso

Una mujer musulmana en Suecia que dijo haber sido discriminada en una entrevista de trabajo por rehusarse a dar la mano por motivos religiosos consiguió un fallo a favor en un tribunal administrativo laboral.

En mayo de 2016, Farah Alhajeh, de 24 años, estaba siendo entrevistada para trabajar como intérprete en Semantix, en la ciudad al norte de Suecia de Uppsala, cuando la persona que realizó la entrevista quiso presentarle a un superior varón. Alhajeh dijo que se puso la mano sobre el corazón a modo de saludo y que sonrió antes de explicar que evitaba el contacto físico por ser musulmana.


Fue sacada de la empresa.

“Fue como un golpe frontal”, dijo Alhajeh, nacida en Suecia, vía telefónica desde su hogar en Uppsala. El fallo a su favor fue anunciado el 15 de agosto. “Fue la primera vez que alguien reaccionaba y la reacción fue muy dura”.

El tribunal administrativo sueco indicó que la compañía había discriminado a Alhajeh y le ordenó darle una compensación de 40.000 coronas, unos 4350 dólares.

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