viernes 7 de octubre de 2022
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Un condenado sigue preso 7 años después de que el ADN lo exculpe

Mark Philip Dixie celebró que cumplía 35 años violando y asesinando en Londres a la joven modelo Sally Anne Bowman. Esa noche, después de tomar unas pintas con unos amigos en el pub, buscó su macabro fin de fiesta. Atacó primero en la carretera a una mujer que logró escapar. Más tarde, vio cómo la joven Bowman discutía con su novio en un coche. La siguió, amordazó, agredió sexualmente y mató. Ocurrió una noche de septiembre de 2005. Dixie fue condenado a cadena perpetua por este crimen en Reino Unido. Pero no es el único que ha cometido. Australia le busca como presunto asesino y violador en serie. Y todo apunta a que también actuó en España. No solo eso: un inocente podría llevar 11 años en prisión por tres agresiones sexuales cometidas por Dixie en Fuengirola (Málaga) en 2003.

El holandés Romano van der Dussen fue condenado por estos delitos por la Audiencia Provincial de Málaga. Las huellas que se hallaron no eran suyas y tampoco el ADN obtenido coincidía con el suyo, pero dos de las víctimas y una testigo le reconocieron. Poco después de la sentencia, Mark Dixie fue detenido en Reino Unido por el crimen de Sally Bowman y su ADN se incorporó a los ficheros de material genético. Cuando la policía española cruzó los datos, se encontró con una sorpresa: los restos orgánicos hallados en una de las agresiones sexuales de Fuengirola coincidían con el perfil de Mark Dixie. Los agentes informaron de inmediato al juzgado que se había encargado del caso y pidieron información adicional. A pesar de ello, la justicia ha tardado siete años en reaccionar. Van der Dussen sigue en la cárcel. Solo ahora una juez de Fuengirola ha tomado finalmente las riendas de la investigación.

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