Un decálogo político para la radio que viene

El mercado de medios tuvo drásticas modificaciones en los años de gobierno de Mauricio Macri. En particular, la radio fue uno de los sistemas que más afectado vio su desarrollo en este tiempo. El final de 2015 fue una pequeña muestra de lo que sucedería con el correr de los meses: el desbande y vaciamiento del Grupo Veintitrés, trabajadores intentando sostener sus fuentes laborales, empresarios estafadores y el Estado como espectador y garante de las voluntades privadas.

En un brevísimo repaso de los cambios en la estructura de propiedad del sistema porteño en estos años muestra que: Claudio Belocopitt ingresó como accionista mayoritario en La Red (Grupo América); Víctor Santa María expandió su conglomerado y compró la FM 94.7 (hoy Club Octubre); Radio El Mundo y Radio América fueron estatizadas, aunque la segunda fue adjudicada a Editorial Perfil que la mantiene en silencio aunque lanzó una radio de noticias en la FM 101.9; Radio Del Plata fue vaciada por los dueños de Electroingeniería y se sostiene al aire gracias a la voluntad de sus trabajadores; AM Belgrano fue comprada por el empresario local Marcelo González, quien compró la licencia internacional para montar CNN Radio; Marcelo Fígoli se transformó en un pulpo radiofónico tras comprar, desde 2016, Radio Splendid, Rock And Pop, Radio Colonia, Rivadavia, FM Uno y FM Blue (a medias con el Grupo América); se cerraron FM ESPN (Disney Argentina) y RQP 104.3 (PRISA-Albavisión). Todo esto, solo en Buenos Aires.