Un estudio revela que la idea de que «hay que comer de todo, con moderación» es un mito

Nuestro imaginario popular es especialmente rico en frases complacientes relativas al cuánto y cómo comer: que si «hay que comer un poco de todo y un mucho de nada», o «de todo pero en plato pequeño», que si «la clave está en la diversidad», etcétera. ¿Serán recomendables todas estas máximas dietéticas? Pues precisamente para poner de relieve si es mejor comer de todo pero moderadamente, y si las personas que así lo hacen siguen mejores patrones dietéticos que quienes comen de forma más monótona, se realizó este revelador estudio Everything in moderation – dietary diversity and quality, central obesity and risk of diabetes (De todo con moderación; diversidad y calidad dietética, obesidad central y riesgo de padecer diabetes).

Resultó que no. A día de hoy, y tras seguir los estilos de alimentación de más de 7.000 adultos durante 10 años –y sus riesgos de padecer determinadas enfermedades relacionadas con la dieta–, este estudio contrastó que ni de lejos una mayor diversidad se asociaba a mejores hábitos alimenticios, y que además tales hábitos tenían su correspondiente reflejo en los indicadores de salud.