Un grupo de autores vende sus propios libros para salvarlos de la «guillotina»

Desechados por las editoriales que los publicaron y recibidos en las viviendas de quienes los escribieron, los libros de más de una docena de autores encontrarán este sábado una nueva oportunidad de salir a la conquista de un lector que los acoja. Se trata de la primera Feria Autores y Bodegas, una iniciativa que surge como consecuencia de la práctica cada vez más frecuente de las grandes editoriales de ofrecerles a los escritores los ejemplares de sus títulos no vendidos antes de destruirlos.

La «guillotina» cae sobre los libros cuando las editoriales buscan reducir lugar y costos en los depósitos de almacenamiento, superadas las instancias de las mesas de saldos o en el caso de que sus autores no se hagan cargo de retirarlos. «Cualquiera de esas posibilidades es una estocada al corazón y al sentimiento de quien puso horas y mucho esfuerzo e ilusión en la construcción de un libro», dijo el periodista Carlos Ulanovsky, que participará de la nueva feria con ejemplares de ocho de sus hijos de papel: Estamos en el aire, Tato, Vivir en las butacas, Siete personajes en busca de un Toc Toc, Qué desastre la TV, Paren las rotativas, Días de radio e Historia Radio Nacional.