Un mix entre ajuste y progresismo, el balance que hacen los analistas de los primeros 30 días de Alberto

Consultados por El Cronista, tres analistas reflexionaron sobre el primer mes de Alberto Fernández en la presidencia y sus desafíos futuros. El politólogo Julio Burdman detecta otros dos ejes de acción además del económico. Uno es el vinculado a la emergencia social: implementó la tarjeta alimentaria, presentó el plan contra el hambre, y dispuso un congelamiento tarifario.

Y el otro se relaciona con las medidas geopolíticas, e incluye «una nueva política de seguridad interior, que se despega del paradigma más próximo a Estados Unidos, y también reposicionamientos a nivel regional».


Para su colega Andrés Malamud, «Fernández usó correctamente la estrategia de manual: ajuste económico con compensaciones progresistas de bajo costo fiscal». Es decir, mientras se suspendía la fórmula jubilatoria anterior -que según el propio Fernández era «impagable»- y se acentuaba el cepo, llegaban distintas medidas vinculadas al progresismo, como la reimplantación del Plan de Lecturas. Y hasta algunos gestos, como ir a tomar examen a la UBA o recibir a Diego Maradona en la Casa Rosada.