lunes 18 de febrero

Un paso gigante para las mujeres africanas: el divorcio

No la golpeaba ni le gritaba ni, hasta donde ella sabe, la engañaba. Solo sucedió que, después de menos de dos años de matrimonio, el marido de Zalika Amadou había cambiado. Se había vuelto demasiado apático e indiferente hacia una mujer joven que esperaba más.

La madre de Amadou se casó a los 14 años con un desconocido que le doblaba la edad, y no podía entender su berrinche: ella se quedó en ese matrimonio durante cinco décadas hasta que él murió.


Pero Amadou, quien se casó a los 16 años, no se conformaba con solamente tener marido y dijo que nunca había querido tener que depender de un hombre. Así que, una mañana en Maradí, fue a sentarse frente a un juez de un concurrido tribunal islámico de calle y solicitó algo que varias mujeres jóvenes de toda la región están pidiendo como nunca antes: el divorcio.