¿Un tercer partido? El desesperado intento de los republicanos para frenar a Donald Trump

No hace mucho que el senador republicano Lindsey Graham confesó que para él, decidirse entre apoyar a Donald Trump o a Ted Cruz como el candidato de su partido a la presidencia estadounidense, era como escoger entre si prefería morir envenenado o de un balazo.

Y muchos en el Partido Republicano deben estar pensando ahora algo parecido de cara a las elecciones de noviembre de 2016 en las que se escogerá al próximo ocupante de la Casa Blanca.


Entre los conservadores estadounidenses hay pocas figuras tan odiadas como la demócrata Hillary Clinton.

Pero no es que se sientan mucho más cómodos votando por el multimillonario Donald Trump.

Jeb Bush, aspirante fallido a la nominación republicana, ya anunció este viernes que no votará por él.