domingo 23 de enero de 2022
Cursos de periodismo

Una derrota más profunda que la del Presupuesto

Si hubieran querido aprobar el Presupuesto, Sergio Massa y Máximo Kirchner lo hubieran tratado cuando el Frente de Todos tenía mayoría propia, en ese período largo de tres meses en el que los números del dibujo de Martin Guzmán fueron envejeciendo de manera previsible. O hubieran podido esperar 48 horas hasta que Gerardo Morales, el socio disciplinado de Massa y de Alberto Fernández, resolviera con Martin Lousteau la pelea interna del radicalismo por los cargos y la apropiación de la victoria electoral de noviembre. Apurado por un presidente que busca cerrar cuanto antes un acuerdo -que también se demora- con el Fondo Monetario, el bloque oficialista de la Cámara de Diputados puso a consideración la ley con proyecciones económicas en las que nadie cree. Como si fuera un gobierno fuerte y no viniera de comerse una memorable paliza electoral.

Lo dijo Graciela Camaño, la diputada que sigue oficiando de madre política de Massa y lo cuida hasta dónde puede: “El oficialismo viene con números que no tienen nada que ver con la realidad, no modifica nada y trae el proyecto al recinto en tres días. Si tratas de esa manera el Presupuesto es porque tenés la mayoría para sacarlo, pero ellos sabían que no tenían la mayoría y no la tienen por decisión de la ciudadanía”. Con una experiencia política y legislativa única, Camaño se había inmolado en la sesión en la que pretendía avalar a su manera los planes de aquel chico de la Ucedé que le golpeó la puerta hace casi tres décadas para mezclarse con la militancia del peronismo de San Martín. No pudo ser.

eldiarioar.com  (www.eldiarioar.com)