Una experta en patología del lenguaje construye un teclado para enseñar a su perra a hablar. Ya sabe 29 palabras

Sabemos que los perros son capaces de identificar un número bastante sorprendente de palabras, pero de ahí a escucharlos “hablar” hay todo un trecho. Una psicóloga especializada en patologías del lenguaje llamada Cristina Hunger se ha propuesto explorar ese trecho con su perra Stella.

Cuando Stella tenía ocho semanas de vida, Hunger puso en marcha un fascinante experimento para averiguar hasta qué punto el animal era capaz no ya de identificar palabras, sino de expresarse con ellas. Para ello se hizo con varios sencillos pulsadores programables en los que se puede grabar un sonido, en este caso palabras. Después dispuso esos pulsadores en un gran teclado en el suelo y comenzó a enseñarle a Stella cada sonido y su significado.