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jueves 29 de julio de 2021
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Una revolución psicodélica llega a la psiquiatría

Ha sido un viaje largo y extraño en las cuatro décadas que han transcurrido desde que Rick Doblin, un investigador pionero de las drogas psicodélicas, probó su primera dosis de ácido en la universidad y decidió dedicar su vida a los poderes curativos de los compuestos que alteran la mente. Aunque las campañas antidrogas provocaron la criminalización del éxtasis, el LSD y los hongos alucinógenos, y ahuyentaron a la mayoría de los investigadores del campo, Doblin continuó su cruzada quijotesca con la ayuda económica de sus padres.

La misión de Doblin de lograr que los alucinógenos sean aceptados por el público en general dará un salto significativo este mismo mes, cuando se espera que la revista Nature Medicine publique los resultados de su estudio de laboratorio sobre el MDMA, la droga de clubes nocturnos conocida popularmente como éxtasis y Molly. En el estudio clínico, el primero en Fase 3 con terapia asistida por drogas psicodélicas, reveló que el MDMA ligado a una terapia produce un alivio notable en los pacientes con trastorno por estrés postraumático grave (TEPT).

Los resultados fueron divulgados semanas después de un estudio publicado en New England Journal of Medicine que enfatizaba los beneficios de la psilocibina, el ingrediente psicoactivo de los hongos alucinógenos, en el tratamiento de la depresión y han emocionado a científicos, psicoterapeutas y empresarios de la medicina psicodélica, un campo que se ha expandido con rapidez. Estas personas aseguran que es solo cuestión de tiempo para que la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por su sigla en inglés) apruebe el uso terapéutico de los compuestos psicoactivos: en 2023, el MDMA ya podría recibir la aprobación, y la psilocibina uno o dos años más tarde.

nytimes.com  (www.nytimes.com)