martes 11 de diciembre

Una sierra, un Apple Watch y 15 saudíes: las piezas del complejo rompecabezas de Khashoggi

Quince hombres aterrizaron en Estambul la mañana del pasado 2 de octubre. Abandonaron su avión privado y se trasladaron al consulado saudí en Turquía, donde esperarían pacientemente a la llegada de Jamal Khashoggi. Cuando el periodista cruzó el umbral fue interrogado, torturado, asesinado y despedazado con una sierra. Lo que hicieran con su cadáver es aún hoy una incógnita incluso para los servicios de inteligencia turcos, autores de la reconstrucción de los hechos.

Es su versión. La de Arabia Saudí es aún hoy inexistente: el reino afirmó en un primer instante que Khashoggi entró en el consulado aquella mañana, pero que lo abandonaría por su propio pie horas más tarde; después, negó cualquier conocimiento de los hechos narrados por Turquía; y finalmente, según diversas fuentes recogidas por la prensa internacional, podría admitir el crimen. Al fin y al cabo, sería la salida más beneficiosa para todas las partes implicadas.


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