US$300.000 millones: el ambicioso plan de Pekín para que todo sea “Made in China”

China ya no sólo quiere ser reconocida mundialmente como un centro para la industria barata y contaminante.

Para 2025 quiere ser también un paraíso de la alta tecnología en los sectores más dinámicos de la industria intensiva en conocimiento, lo que inquieta a algunos de sus competidores.


Porque la consecuencia de la llegada a estos sectores de la potencia económica china, puede ser la retirada de las firmas occidentales que por décadas han dominado esos segmentos de alta tecnología.