sábado 18 de agosto

Walter Benjamin, el primer “freelancer” de nuestra era

¿Por qué Walter Benjamin es el filósofo del siglo XX que genera más novedades editoriales en el siglo XXI? No solo se editan incesantemente sus obras, también proliferan cada año los libros que abordan directa o indirectamente su figura y su legado. Tanto desde la filosofía como —quizá sobre todo— en clave literaria.

Como si su cadáver alemán y suicida, enterrado en 1940 en el cementerio marino de Portbou (un pequeño pueblo fronterizo entre España y Francia), irradiara la frecuencia de un futuro que ignora los límites entre el pensamiento, la crítica cultural y la creación literaria.


Hasta Portbou, precisamente, se trasladó el poeta y narrador español Álex Chico, con la intención de reconstruir los últimos momentos del filósofo alemán (cuando intentó huir de la persecución nazi y se encontró con la imposibilidad de cruzar hacia Portugal). Pero luego de frecuentar el pueblo, Chico se dio cuenta de que la historia que nadie había contado era la de Portbou, cuya importancia no ha hecho más que decrecer durante los últimos veinte años, a causa de la supresión de la frontera y del trazado por el interior de la línea del tren de alta velocidad.

Del cambio de foco nació una novela ensayística con pulso poético, Un final para Benjamin Walter, que apunta hacia uno de los motivos por los que el autor de Calle de sentido único sigue tan vivo: su condición de enorme lector espacial y urbano.

Por eso otro poeta, el estadounidense Kenneth Goldsmith, eligió como modelo para su ambicioso proyecto conceptual Capital, sobre Nueva York como centro simbólico del siglo XX, el proyecto inacabado de Benjamin sobre París como capital del siglo XIX. Su Obra de los pasajes es una arqueología del pasado metropolitano que, en realidad, es una máquina para leer las megalópolis del futuro.

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