WhatsApp acusó a la firma de seguridad israelí NSO de espiar a periodistas y activistas

En mayo pasado el servicio de mensajería instantánea WhatsApp fue víctima de un ataque informático que aprovechó una vulnerabilidad en su sistema de videollamadas. Esto provocó que los 1500 millones de usuarios tuvieran que actualizar la aplicación para corregir esta falla grave de seguridad .

En su momento, las sospechas recayeron sobre una firma israelí NSO Group, conocida por ser el creador de Pegasus, un software espía utilizado por diversas agencias de gobierno en todo el mundo. En su momento NSO negó las acusaciones, pero luego de seis meses de investigaciones Facebook denunció a NSO por el espionaje de al menos 100 activistas, periodistas y civiles.


«El ciberataque aprovechó una vulnerabilidad en las videollamadas. Esta falla permitía que el spyware se instale en el teléfono de la víctima, incluso cuando no se atendía el llamado», explicó Will Cathcart, director de WhatsApp. «Fue un ataque muy sofisticado y específico, pero no cubrieron todos sus rastros e identificamos que el ataque tuvo como objetivo a 100 activistas de derechos humanos, periodistas y personas civiles, como detallamos en nuestra demanda», agregó el ejecutivo de Facebook, dueña de whatsApp, en una columna de opinión publicada en The Washington Post.