22.7 C
Buenos Aires
miércoles 20 de octubre de 2021
Cursos de periodismo

xkcd, Foster Wallace y la inutilidad de la ironía

No recuerdo cómo conocí xkcd. Desde que internet es la vía por la cual llegamos a la gran mayoría de nuestro consumo cultural los orígenes de nuestros gustos se han vuelto más difusos. Me acuerdo perfectamente del primer casete que me pasó un amigo con el Agila. O cómo me decidí al fin a coger Memorias encontradas de una bañera de una de las estanterías de libros de mis padres. Sin embargo, me resulta imposible fijar cuándo las figuras-palo de Randall Munroe se cruzaron por primera vez en mi timeline, en mi muro, en mi correo electrónico. Pero eso no ha impedido que se convierta en una parte más de mi universo constante de referencias. Y del de millones de personas a lo largo y ancho del mundo.

Munroe no es dibujante. No es guionista. Ni escritor. Ni periodista. Randall Munroe es un físico nacido en 1984 que trabajó para la NASA hasta que un buen día no le renovaron el contrato. En sus ratos libres y en los márgenes de las libretas dibujaba cosas. En un momento dado empezó a subir los dibujos a internet, a una web cuyo dominio está (según él) expresamente escogido para que sea una combinación de letras impronunciable. Del principio se cumple este mes una década: los dibujos gustaron. Lo suficiente como para conseguir millones de visitas mensuales y una comunidad de fieles sin par en el mundo de los webcómic. Ya lleva más de mil quinientas viñetas, amén de una nueva sección llamada «What if?» donde responde de manera meticulosa, científica a la par que humorística a preguntas de los lectores que solo se pueden definir con un ejemplo: «¿Y si hubiese una tormenta que concentrase toda el agua de su lluvia en una sola gota gigante?». Un libro recopilando las mejores cuestiones y añadiendo un buen puñado de inéditas fue publicado en marzo en España, amén de en otros muchos países. Es el segundo en su haber. Y está preparando el tercero.

jotdown.es  (www.jotdown.es)