Y ahora, una bicicleta autónoma (que quiere aprender como nosotros)

Mientras grandes corporaciones como Ford, GM y Waymo tienen problemas para lograr que sus vehículos autónomos incursionen en las carreteras, un equipo de investigadores en China está replanteando el transporte autónomo con una bicicleta adaptada con un motor mejorado.

La bicicleta puede pasar un tope por sí sola y permanecer perfectamente erguida. Cuando el hombre que camina justo detrás de ella dice “Izquierda”, gira a la izquierda, con la inclinación correcta.


También tiene ojos: puede seguir a alguien que trota a varios metros y vira cada vez que la persona lo hace. Además, si se topa con un obstáculo, puede desviarse a un costado, mantener el equilibro y continuar su camino.

No es la primera bicicleta autónoma (la Universidad de Cornell tiene un proyecto en marcha) ni quizá sea el futuro del transporte, pero podría encontrar un nicho en un mundo futuro que estará lleno de vehículos, drones y robots de entrega de paquetes (incluso hay ideas más extrañas). Sin embargo, los investigadores chinos que construyeron la bicicleta creen que demuestra el futuro de los aparatos informáticos. Navega el mundo con la ayuda de una tecnología llamada microprocesador neuromórfico, basado en el cerebro humano.