lunes 27 de junio de 2022
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‘Yassification’: la obsesión por la cara de Instagram ya es un chiste viral

O qué aprendimos de los cánones de belleza cuando intersecciona lo ‘queer’, la cultura ‘influencer’ y un falso ‘bot’ editando imágenes populares e icónicas.

Hace unos días, la periodista Amanda Hess publicó El arte del botox en The New York Times, un interesante análisis sobre cómo «la parálisis de los músculos faciales ha llegado hasta nuestras vidas creativas y sociales». Partiendo de lo normalizado que está socialmente y en la cultura pop del uso de la toxina botulínica, Hess desgranaba cómo el uso del botox se ha diversificado desde sentidas campañas publicitarias que apelan a la redención, la apología de su uso en realities como en la saga Mujeres ricas, la viralidad de Kim Kardashian llorando con el rostro inmóvil o en el efecto Nicole Kidman desde Hollywood.
El texto advertía de que más que material para chistes virales u juicios de superioridad moral, esos rostros inmóviles por elección se han convertido en una herramienta más en nuestra proyección del yo. Que las frentes lisas y el rostro terso son tan ubicuas hoy en día que «cada vez es más difícil distinguir un rostro envejecido en una pantalla». Ahí están todos los filtros disponibles en nuestra representación virtual, y no solo como carne de stories de quienes usan Instagram. Como la requerida herramienta de «retocar mi apariencia» integrada en la propia aplicación de Zoom, que suaviza imperfecciones y arrugas en reuniones virtuales: nuestro pequeño chute de autoestima y pixels con efecto alisador. Hess dice que todos, en cierta manera, hemos asumido esa parálisis facial como una aspiración personal en la que ya nos movemos con plena comodidad. «Internet nos ha reclutado para la construcción y manipulación de nuestras propias imágenes, de modo que la idea de usar algún tipo de máscara, ya sea mediante cirugía plástica, filtro de Instagram, avatar en línea o capa de ironía, ya no se lee como antinatural, sino más bien como algo con lo que nos podemos identificar», sentenciaba.

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