Periodismo Justo

Gabriela, clavo y canela

Elecciones en CABA: Macri quiere a Rodríguez Larreta como sucesor. Michetti sólo quiere competir por la Jefatura de Gobierno y desafía al líder del Pro. Una pelea con sordina. El 2015 ya llegó.


Mauricio Macri no quiere que Gabriela Michetti sea candidata a Jefa de Gobierno porteño. Lo saben todos en el Pro pero nadie lo dice públicamente. Michetti, por su parte, sólo quiere competir por ese cargo. No es un pecado. En todas las organizaciones hay intereses contrapuestos y aspiraciones que entran en colisión. La política se construye en base a esas batallas incruentas. En general, el líder es quién termina ordenando a la tropa. El ingeniero nunca tuvo un conato de rebeldía tan fuerte como el que le plantea ahora su compañera de fórmula. En la resolución de esta cuestión se juega mucho más que una candidatura.

El dilema de Macri no deja de ser singular. En principio la vocación porteña de Michetti le despejaría el camino a la posible integración de un dirigente de otra fuerza en la fórmula presidencial. Desde hace meses se especula con la participación del senador Ernesto Sánz. El radical conduciría así uno de los sectores en los que se abriría el radicalismo para el 2015. Otros recalarían con Sergio Massa, otros se mantendrían fieles al Frente Amplio Unen y otros hace rato que trabajan con el kirchnerismo. Pero esa variante no está cerrada. Macri hace tiempo que habla de una “fórmula pura”. Aunque no ve con malos ojos el aporte radical. Eso, amplios acuerdos en las provincias con otras fuerzas y una competencia en las PASO con Elisa Carrió se parecen bastante al escenario ideal con el que sueña para Octubre próximo.

¿Por qué entonces no darle el gusto a Michetti? Y aquí viene la parte ingrata para la actual vicejefa porteña. Macri está convencido que el mejor candidato a sucederlo es Horacio Rodriguez Larreta. Cree que conoce en profundidad la administración de la ciudad y que es el continuador ideal “del proyecto”. Algo así como un macrista puro y eficiente. No es que no considere a Michetti. Tiene la mejor opinión de su compañera andanzas electorales pero no le tiene la misma confianza en la gestión que a su actual Jefe de Gabinete. Hay por lo menos otros dos candidatos a sucederlo: Cristian Ritondo y Diego Santilli, pero no entran en esta discusión.

La cuestión es si Macri logrará imponer su criterio o tendrá que ceder ante el desafío que le plantea Michetti. ¿Hasta dónde la amable dirigente nacida en Laprida llevará su negativa? En términos de culebrón colombiano: podrá el deseo de ella contra el pragmatismo de él.
Michetti por ahora se mantiene en silencio. Aunque les anunció a sus colaboradores que “irá por la ciudad o nada”. Y a quienes dudan, les explicó que quien la quiere sacar de la carrera local no es su “querido Mauri” sino “los desesperados” del partido. Los orgánicos del Pro ya comenzaron a pasarle factura por no acompañar la estrategia nacional y querer cortarse sola.

La semana pasada Macri y Michetti coincidieron en Rosario para apoyar al candidato a gobernador de Santa Fe, Miguel Del Sel, pero no se cruzaron con tiempo como para conversar. Por lo pronto, para evitar un gesto de despecho, el titular del Pro eligió postergar una definición: “No hay apuro para tomar una decisión. Estas cosas no se deciden de un día para otro”.

El resto de las fuerzas políticas de la ciudad balconea estos devaneos con interés. Como Macri, saben que Michetti cuenta con mayor caudal electoral que Rodríguez Larreta y eso es lo único que les importa. En el Pro descuentan que con cualquier opción ganarán las elecciones en primera o segunda vuelta. Por eso los debates se transitan con sordina. Por los menos, por ahora.

Mientras tanto desde el Frente Amplio Unen se ejecutó el primer movimiento de la contienda 2015: presentaron la candidatura de Martín Lousteau como el producto de un acuerdo entre los principales socios del Frente: UCR, Coalición Cívica (que colocó al candidato a vicejefe porteño, Fernando Sánchez, un hombre de extrema confianza de Elisa Carrió), el Partido Socialista (que se quedó con el primer lugar de la lista de candidatos a legisladores, con Roy Cortina) y el Socialismo Auténtico.

Pero el acuerdo no dejó a todos contentos. El primero en reaccionar fue Fernando Pino Solanas, líder de Proyecto Sur y compañero de Carrió en la gran elección del año pasado. “La lista que presentaron no es opositora. Se tejió en el living de Carrió y es funcional al acuerdo con Macri a nivel nacional… Dicen que van a competir con Macri. Pero, ¿cómo y dónde se van a parar un mes después en la elección nacional?”. En Argentina un año puede parecer un siglo.

Está claro que nadie se prometió un jardín de rosas. Resta saber cuáles serán las opciones que presentará el kirchnerismo en un distrito tradicionalmente esquivo al peronismo. Hay media docena de candidatos ya lanzados. Y qué hará Graciela Ocaña quien, con una interesante proyección de votos, se debate entre participar de las PASO en UNEN o en el PRO. No faltará el lector que afirme con malicia: qué más da.
Serán los porteños los que pondrán, en pocos meses, a cada quien en su lugar.