martes 16 de octubre
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Se tatúa 60 frijoles en la cabeza por una buena causa

Un excéntrico gales celebró su cumpleaños número 60 tatuándose 60 frijoles en su calva cabeza, y por más extraño que parezca, lo hizo por una buena causa.


Barry Kirk amó los frijoles toda su vida. Tanto que en 1986 marcó un record mundial pasando 100 horas en una bañera repleta de legumbres. Desde entonces Kirk se ganó el apodo de “Captain Beany” (Capitán Frijol). “Tener el tatuaje de los frijoles es sólo otro paso en mi carrera de devoción por los frijoles”, afirmo el hombre con una sonrisa, “Ahora, adondequiera que voy la gente puede ver que estoy repleto de frijoles gracias a mi tatuaje”.
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Pero el original ardid no sólo tuvo que ver su extraña fascinación por los porotos en salsa de tomate. Cuando el “Capitán Frijol” batió el record hace 30 años, también recaudó una considerable cantidad de dinero para caridad. La experiencia le sirvió como inspiración para renunciar a su trabajo y convertirse en un recaudador de fondos de tiempo completo. Para su cumpleaños número 60 tuvo una idea muy original, tatuarse en la cabeza 60 frijoles, y pedir a la gente que patrocine cada poroto, con el objetivo de donar la recaudación para una buena causa.

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Barry pidió una colaboración de £60 (unos 90 dólares) por frijol, y a cambio, ofreció tatuar las iniciales de cada donante en el centro del frijol patrocinado. Logró recaudar £3,600 (U$S 5600), que más tarde donó a la campaña de Marlie-Grace Roberts, una niña con parálisis cerebral.

Los abuelos del niño, Alan y Joanne Roberts, participaron de la propuesta, y patrocinaron ellos mismos un par de frijoles. “Barry se acercó a nosotros con la loca idea y decidimos apoyarlo,” contó la Sra.  Roberts. “Ahora lo consideramos parte de nuestra familia. Es un hombre maravilloso”.

 

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