miércoles 21 de noviembre
Medios

Ventajas (y desventajas) del uso de robots en el periodismo

¿Acaso un robot escribió este artículo? No, pero podría ser. Y esta no es la trama de una novela distópica de Philip K. Dick, sino una realidad periodística emergente.


Es muy posible que ya hayas leído material producido por una máquina, sin siquiera darte cuenta. Adaptando las palabras de William Gibson, “el robo-periodismo del futuro ya está aquí, sólo que no muy bien distribuido.”

Entonces, ¿cómo podría evolucionar esta tecnología? Y como periodistas, ¿debemos considerar a los robo-periodistas amigos o enemigos?

Associated Press (AP) reveló en enero de 2015 que “se están generando automáticamente más de 3.000 historias sobre ganancias corporativas de Estados Unidos cada trimestre”. Se observó que esto representaba “un aumento de diez veces más de lo que los reporteros y editores de AP crearon previamente.”

AP contrató a su primer “editor de automatización de noticias,” Justin Myers, el año pasado, y otras agencias de noticias, como On The Wight, Forbes y Los Angeles Times, también están experimentando.

En enero pasado, el Tow Center for Digital Journalism armó una práctica Guía de Periodismo automatizado. Y en el día de la inauguración de la Cumbre GEN 2016, 700 periodistas de todo el mundo se reunieron para discutir más acerca de este fenómeno emergente.

A continuación diez consejos para las redacciones que deseen explorar esta nueva frontera periodística:

 

Potenciales Oportunidades

1. La velocidad y la eficiencia: “Una vez desarrollados, los algoritmos no sólo pueden crear miles de noticias para un tema en particular”, afirmó Andreas Graefe en su informe, “sino que también lo hacen más rápido, más barato y, potencialmente, con menos errores que cualquier periodista humano”.

 

2. Las máquinas no cometen el mismo error dos veces, a menos que haya un humano que los “entrene”, argumentó Helen Vogt, directora de innovaciones en la agencia Norwegian News, en la Cumbre del GEN. En mayo, su equipo automatizó con éxito la presentación de los reportes de los partidos de fútbol. Ahora están buscando nuevos temas para poner a prueba esta tecnología.

 

3. “Hecho correctamente, el periodismo automatizado tiene el potencial de hacer más interesantes todos nuestros trabajos”, afirmó John Micklethwait, editor en jefe de Bloomberg News, en un memorando interno a principios de este año. Los beneficios potenciales incluyen más tiempo libre para que los periodistas realicen más trabajo de investigación y análisis, o tipos de contenido donde la intervención humana sea esencial.

 

4. “Los robots no pueden hacer lo que hacen los periodistas, pero… pueden hacer cosas increíbles y es una revolución de los medios de comunicación,” afirmó Claude de Loupy, CEO y co-fundador de Syllabs.

Trabajando junto a Le Monde, la empresa de Loupy produjo 150.000 páginas web en cuatro horas durante las elecciones 2015 de Francia. Francia tiene 36.000 municipios, y con los datos correctos, Syllabs podría producir sitios web altamente orientados, incluyendo uno para una aldea de tan sólo 35 habitantes. La página web automatizado fue visitada por el 8,6% de la aldea en dos días. Son números pequeños, admite de Loupy, pero ¿Qué pasaría si esto se replicara en todo el país?

 

5.  Esto creará nuevos tipos de trabajos periodísticos: a nadie le gusta el cambio, pero AP y otros argumentaron que el robo-periodismo creará nuevos puestos de trabajo en las salas de redacción, junto a la posibilidad de la incorporación de personas con diversos conjuntos de habilidades. Dependiendo en gran medida de los datos, el robo-periodismo puede ser visto como parte de la evolución del periodismo de datos, un género que ha traído gran diversidad a nuestro mercado.

“No vamos a tener un robot ganador de un Pulitzer,” declaró de Loupy a una sala repleta en Viena el mes pasado, “pero tal vez tengamos un periodista ganador del Pulitzer gracias al uso de robots.”

 

Peligros Potenciales

6.   Esto no funcionará para todo, por lo que la mayoría de los esfuerzos se centran en la actualidad en géneros relativamente predecibles, como informes de negocios/ganancias y deporte. Estos son espacios donde los periodistas pueden producir plantillas, y los robots pueden llenar los vacíos.

 

7.   Es necesario entrenar a los robots: esto lleva tiempo y dinero. Por lo tanto probablemente no valga la pena hacerlo, a menos que se amplíe el volumen de noticias para las que se utilice esta tecnología.

 

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8.  Nadie puede distinguir si una noticia fue o no escrita por un periodista, según señaló New Scientist en 2014:

“Un estudio publicado el mes pasado en Journalism Practice encontró que una parte de los lectores no podía distinguir de forma fiable si un artículo deportivo fue escrito por un ser humano o un robot. Aquellos que leyeron el artículo automatizado lo encontraron digno de confianza e informativo, aunque un poco aburrido”.

Dejando de lado la prosa aburrida, ¿es esto un problema? No si las publicaciones son transparentes acerca de cómo se produce una nota. Pero tienen que ser honestos con los lectores.

La herramienta Quakebot, desplegada por el diario Los Angeles Times (y escrita por Ken Schwencke, un programador y periodista de Los Ángeles), para informar en forma rápida sobre los terremotos en la región, por ejemplo, ha publicado artículos con la nota de pie:

“Esta información proviene del Servicio de Notificación de USGS Earthquake, y este post fue creado por un algoritmo escrito por el autor.”

 

9.  La resistencia cultural: es lógico esperar alguna resistencia cultural a este tipo de cambio. A algunos periodistas no va a gustarles. Y algunos se sentirán comprensiblemente amenazados por el ascenso de los robots. No obstante, Gartner, una firma de investigación, anticipa: “Para el año 2018, el 20% del contenido de negocios será escrito por máquinas.”

Automatización y algoritmos ya moldean el comercio electrónico, y como Helen Vogt les recordó a los asistentes a la cumbre GEN, son también un hecho en el terreno de los medios, a través de la publicidad programática, las portadas de algoritmo impulsado, y la traducción automática. Texto y video, o partes de ellos, son inevitablemente lo que sigue.

 

10.  “Si un robot se equivoca, no es culpa del robot, sino de quien haya construido el algoritmo”, dijo Geir Terje Ruud.  A medida que el LA Times encuentra que un algoritmo informa por error un terremoto, se puede publicar con demasiada rapidez: a veces el contenido tiene que tener un doble control a través de un filtro humano.

El robo-periodismo ya está “suficientemente maduro como para ser considerado parte de la sala de redacción”, dijo Laurence Dierickx, periodista y promotora de la Universidad Libre de Bruselas.

“Tanto si lo quieran o no,” aconsejó Claude de Loupy, “los medios de comunicación estarán en la primera línea de este fenómeno.”

Los robots están llegando, pero dependiendo del algoritmo, la revolución podría no publicarse en forma automática.

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